jueves, 12 de febrero de 2015
El terror por el lado que nadie ve
Sonó el teléfono, del otro lado de la línea sólo se podía escuchar nada más el vacío y a veces escuchaba conversaciones extrañas, como si en verdad alguien estuviera hablando del lado de mi línea. Pasaron los días y las noches y la llamada se repetía una y otra vez… Eso solo fue el comienzo; durante las noches se escuchaban voces y pasos en la casa, a veces lograba ver algo entre las sombras, la campana del timbre cantaba sin autor del otro lado de la puerta, las ventanas se empezaron a cerrar y abrir, todo esto pasaba durante el día y durante la noche todo era silencio y vacío, como si los monstros también durmieran, pero a pesar de eso seguían allí, yo lo sabia, siempre lo supe.
Una horrible mañana iluminada desperté con unas manos completamente blancas deteniendo mi cuerpo, luché con todo lo que pude, pero podía sentir algo quemándome, fue entonces cuando escuché esa voz que retumbaba de todos lados.
-Lárgate de aquí.
Logré pararme pero al parecer no había acabado, grité, luché, destruí la habitación tratando de permanecer allí, fue entonces cuando la vi, aquella cruz sagrada que quemándome fue quitándome las fuerzas. Vi una vida pasar frente a mi: era la mía. Entonces lo entendí, ya todo había acabado. Por un momento pensé que iba a morir, hasta que vino a mí el recuerdo: yo ya había muerto, así que me dejé ir.
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